Solo habla

(english below)

Descripción:
Performance-diálogo y análisis de datos

Ocupando un lugar prominente del espacio, se sitúa una cabina con espacio suficiente para que dos personas se sienten. La cabina posee dos entradas que las sitúa frente a frente y separadas por una plancha de metacrilato transparente. En cada uno de los lados de la cabina hay un micrófono.  “SOLO HABLA”, reza el letrero LED que está en cada una de las entradas, invitando a hablar a los participantes. Las banquetas, de altura regulable, permiten fijar a la misma altura los ojos de ambos interlocutores, siguiendo una marca en el metacrilato. El habla continuada de uno de ellos ocasiona la desaparición paulatina del rostro del otro y la aparición del propio. El ajuste de la altura de los ojos permite que el proceso de sustitución se produzca exactamente sobre el rostro del otro. Cuando se produce un silencio se reinicia el proceso y los dos participantes vuelven a ser visibles el uno para el otro.

Cabina solo habla

La aparición, desaparición y sustitución de los rostros se produce por la manipulación de la iluminación. Dos bombillas a ambos lados de la cabina reciben los datos de cada uno de los micrófonos. El audio es analizado y procesado con MaxMSP y su output gobierna la intensidad de las bombillas que, mediante unos dimmers permite la manipulación analógica de las imágenes.

Las conversaciones que se producen en Solo habla son analizadas con dos tipos de técnicas: análisis de la señal y reconocimiento de palabras. El resultado de esos análisis es el input de los brazos robóticos de LLegar a las manos, donde se convierte en movimiento.

Para activar el funcionamiento de Solo habla se invitará a conversar a personas según tres modalidades y/o tipos de participantes:

  • profesionales del arte y especialistas en los temas abordados en el proyecto
  • periodistas y personajes públicos, que se encuentren bajo el formato de la entrevista.
  • asistentes a la exposición y participantes en las actividades de mediación paralelas a su celebración.

En posteriores versiones del proyecto se plantearán otros formatos, como el debate político o el académico, o las batallas de gallos.
Para salvar la dificultad organizativa de tener la cabina siempre ocupada, se harán grabaciones de audio y de video previamente, que se lanzarán durante la exposición cuando la cabina esté desocupada, sirviendo de input a Llegar a las manos.

Concepto:
Solo habla es un espacio instituido para un habla que solo es habla y un habla que es fatalmente sola, soliloquio; es el vaciado o el contrario de un habla plural, de un peso compartido en el sentido que propone Blanchot, pero también del decir ético de Levinas, en el que el otro, que se hace presente a través de su rostro,  representa lo único trascendente.

Sin embargo aquí el habla de uno tiene como consecuencia directa la desaparición del otro, y la cabina, aunque pueda parecer un elemento neutro, un instrumento científico para observar un habla producida en libertad, es más bien un dispositivo censor, una máquina represora que añade su propia carga de violencia. A pesar de dedicar una parte de su existencia a la recogida de datos y su análisis, la cabina no deja de ser un dispositivo artístico que se acerca a lo real violentándolo. El habitáculo no solo oculta, separa y aísla acústica y visualmente a los participantes del exterior, sino que además reacciona ante ellos, interfiriendo y condicionando su conversación. La obra no niega, sino que asume plenamente su participación en la construcción de la violencia del decir propia de lo artístico.

Los turnos de palabra son convertidos por el dispositivo en una pugna por la imposición de la propia imagen, lo que acerca el decir a un acto solitario en el que la presencia del otro es instrumental. En ese sentido Solo habla se conecta con las tesis sobre el campo mostrativo de Karl Bühler y el sistema aquí-ahora-yo. Bühler afirma que “el mostrar y presentar intuitivo en varios modos pertenece a la esencia del lenguaje natural exactamente igual que la abstracción y la aprehensión conceptual del mundo (p.13). Y sitúa la triada aquí-ahora-yo en la intención básica de todo lenguaje: “En la forma fonética de las palabras ahora, aquí, yo, en su cuño fonemático, no hay nada sorprendente; sólo es peculiar lo que cada una de ellas reclama: mírame a mí, fenómeno acústico, y tómame como señal del momento, una; como señal del lugar, la otra; como señal del emisor (característica de emisor), la tercera» (p. 121). Decir aquí-ahora-yo, es situar al otro como diana de mi propia afirmación en lo verbal, es hacerlo desaparecer en la intensidad de ese movimiento hacia fuera del yo.

 

Description:
Performance-dialog and data analysis.

A booth, big enough for two people to sit, takes up a prominent place in the exhibition space. The booth situates the couple face-to-face through separate entrances, separated by a transparent perspex sheet. Each side of the booth has a microphone. “JUST TALK” read the LED signs over each entrance, inviting participants to speak. The seats, of adjustable height, enable the participants to match their eyes to a mark on the perspex sheet. Continuous speech by a participant causes the image of the other across the perspex to vanish, instead mirroring their own image. The eye-height adjustment matching the mark on the perspex allows this replacement to happen exactly over the other person’s face. After a silence, the process restarts and the participants are able to see each other again.

The appearance, disappearance, and replacement of faces is achieved through changes to the lighting. Lightbulbs at each side of the booth receive data from the microphones on either side. Audio is transcribed and analysed by a custom multi-software application, and its output drives dimmers to change the lightbulbs’ intensities, in turn physically manipulating the images on the perspex.

Two techniques are used to analyse the conversations taking place inside Solo Habla: signal analysis (pitch tracking and voice detection), and speech recognition. The resulting output also steers the movement of the robotic arms in Llegar a las manos (Coming to blows).

In order to activate Solo Habla, three types of participants will be invited to have a chat:

  • Arts specialists and experts on the topics explored in the project.
  • Journalists and public figures, under an interview format.
  • People attending the exhibition and the outreach activities concurrent to its showcase.

In future versions of the project, other formats will be considered, such as political or academic debate, or freestyle rap battles. To deal with the logistic problems of keeping the booth constantly occupied, video and audio recordings will be previously made and shown during the exhibition whenever the booth is empty, acting as the necessary input to Llegar a las manos.

Concept:
Solo Habla is a space established for a speech that is just speech, speaking inevitably by itself, soliloquy; it is the emptying or opposite of a plural kind of speaking, a shared weight in the sense proposed by Blanchot, but also Levinas’ ethical form of saying, in which the other, made present through their face, represents the only significant thing .

Nonetheless, here one’s own speech directly results in the vanishing of the other, and the booth, which may seem a neutral element, is actually a censorship device, a repressive machine that adds its own violent load. Despite being partly devoted to data collection and analysis, the booth still is an artistic device that approaches reality by savaging it. The enclosure not only hides, separates and isolates participants from the outside acoustically and visually, but also reacts before them, interfering and conditioning their conversation. The piece denies nothing, but instead fully accepts its participation in constructing art’s own violence of saying.

The device converts turns to speak into a battle to impose one’s own image, which brings speech closer to a solitary act in which the other’s presence becomes instrumental. In that sense, Solo Habla can be linked to Karl Bühler’s thesis about the deictic field and the here-now-I system. Bühler states that “the several modi of perceptual pointing and presenting are just as much a part of the essence of natural language as abstraction and the conceptual grasp of the world are” (preface, p. XCI ). He also places the here-now-I triad within every language’s basic purpose: “There is nothing conspicuous about the phonetic form, about the phonematic impress of the words now, here, I; all that is peculiar about them is what each of them demands: the first demands, look at me, an acoustic phenomenon, and take me as a mark of the moment; as a mark of the place, says the second; and the third, as a mark of the sender (or characteristic of the sender).” (p. 118) Saying ‘here-now-I’ turns the other into the aim of my own verbal assertion, and makes the other disappear through such forceful movement outwards from the self.